Las categorías de enseñanza exenta de IVA son las siguientes:

La enseñanza escolar, universitaria y de postgraduados,
La formación y reciclaje profesional,
La enseñanza de idiomas,
La educación de la infancia y de la juventud,
La guarda y custodia de niños, incluidos los servicios en el comedor escolar o en aulas en servicio de guardería fuera del horario escolar.

Entendemos la enseñanza como la transmisión de conocimientos y competencias entre un profesor y los estudiantes. El concepto de enseñanza incluye otros elementos necesarios en las relaciones profesor-alumno y del marco organizativo del centro. El componente de intervención humana es necesario para que ocurra esa transmisión de conocimientos profesor-alumno, aunque la transmisión puede ocurrir por distintas vías (esto es relevante para distinguir servicios formativos prestados a través de nuevas tecnologías respecto de servicios prestados por vía electrónica).

El TJUE mantiene el criterio de que la exención no está limitada a servicios dirigidos a la obtención de un título o habilitación para ejercicio de una actividad profesional. Además, la sujeción o exención de una operación no puede depender de la calificación del derecho interno de un estado miembro. El único límite es que las actividades formativas no tengan un carácter recreativo, en cuyo caso no estarían exentas de IVA.

Por otro lado, el artículo 20.Uno.9 excluye claramente de la exención los servicios relativos a la práctica del deporte, prestados por empresas distintas de los centros docentes (salvo los servicios prestados por las Asociaciones de Padres de Alumnos vinculadas a los centros), los de alojamiento y alimentación prestadas por Colegios Mayores o Menores y residencias de estudiantes, los efectuados por escuelas de conductores de vehículos relativas a los permisos de conducción de vehículos terrestres de las clases A y B y a los títulos, licencias o permisos necesarios para la conducción de buques o aeronaves deportivos o de recreo y las entregas de bienes efectuadas a título oneroso (salvo que se consideren prestaciones accesorias).

La exención también se aplica a las prestaciones de servicios y entregas de bienes directamente relacionadas con los servicios de enseñanza, efectuadas, con medios propios o ajenos, por las mismas empresas docentes o educativas que presten los mencionados servicios. Si la formación es la prestación principal, las prestaciones accesorias directamente relacionadas con ella siguen el mismo tratamiento en IVA (para localización, exenciones, tipo impositivo,…).

Actualmente se considera que la entidad está «autorizada» si se cumplen que las materias impartidas estén incluidas en algún plan de estudios oficial, reconocido o autorizado por el Estado o las comunidades autónomas y/o estas enseñanzas deben constituir la actividad única o principal de la entidad (esto se interpreta como que dentro de la actividad de enseñanza predominen claramente las materias incluidas en planes de estudios frente a otras no incluidas).

En la formación online y a distancia es fundamental el factor de intervención humana de los profesores. Si existe un suficiente grado de intervención humana, se equipara esos formatos de enseñanza a la enseñanza presencial.

Se considera servicio por vía electrónica (que tributa al 21%) la enseñanza a distancia automatizada que dependa de Internet para funcionar y que no necesite, o apenas necesite, de intervención humana. Pero los servicios electrónicos no abarcaran los servicios de enseñanza en los que el contenido del curso sea impartido por un profesor por Internet o a través de una red electrónica. En resumen, no solo la enseñanza presencial está exenta, pero los cursos online deben tener intervención humana significativa del profesor. Los denominados cursos MOOC u otras modalidades masivas y automatizadas no están exentas, pues la intervención del profesor se limita a elaborar el contenido del curso y atender dudas de manera puntual (o moderar foros de alumnos).

Puede ocurrir que el centro de formación no cuente con los suficientes profesores para prestar el servicio, y recurra a subcontratar con una tercera empresa. Los servicios de cesión de personal no encajan en la exención del artículo 20.Uno.9º ni en otra categoría exenta, y tributa al tipo general del 21%.

Requisitos para la exención entre centros de formación:

  • La entidad que presta los servicios sea una entidad educativa que pueda gozar de la exención;
  • El servicio final debe ser una operación exenta
  • El servicio subcontratado debe ser de un tipo y calidad tal que de no mediar ese servicio no podría garantizarse que el servicio final tiene la calidad y nivel exigido por los estudiantes
  • No se aplica si las actividades están destinadas a generar unos ingresos suplementarios por la realización de operaciones en competencia directa con otras empresas que sí deben aplicar IVA

Lectura basada en un compendio de otros blogs, hacienda española, etc..